Panel de Intrusos analiza estrategia de Andrea del Boca en Gran Hermano: entra para aclarar juicio por abuso a menor, desestimado por cámaras Gesell como recuerdo implantado por la madre.
Andrea, cancelada 10 años por política, usa el reality para mostrarse viva, sanar y revivir carrera; panel destaca su abstinencia televisiva tras 50 años en pantalla, comparándola con Mirta Legrand.
En la casa, cocina, machea con Eduardo, habla con almohadón, despliega monólogos; es hipnótica y animal televisivo, opaca al resto, genera desafío para participantes como la chilena Picoya.
Versátil para heroína o villana, sabe guiñar a cámara; panel ve su entrada como irresistible por fama diaria en TV, fan del formato desde streaming con hija.