En Joyería El Tazador, una señora extranjera regresa contenta por experiencia previa y trae joyas para vender con el sueño de viajar a Europa a ver a su familia.
Presenta una cadena rota comprada allí años atrás, que tasan como oro por peso aunque dañada. Luego muestra un objeto sin valor (cobre niquelado), enfatizando que revisan todo. Finalmente, lingotes suizos de oro 999 puro, 10 gramos con certificado.
Ofrecen 10.800.000 pesos. Elige pago en dólares, piden conversión a Rubén y cierran la transacción.