Roberto entra a Leiva Joyas para tasar dos relojes Rolex: uno de su mujer de 15 años (dama oro bisel azul malla presidente) y uno suyo de graduación (clásico acero bisel liso). Necesita plata para cuarto de nena de 6 años. Relojes usados, uno intentó robarlo.
Vendedor examina: ambos automáticos y funcionan, tienen caja y papeles (pero papeles perdidos en mudanza). Ofrece 8.450.000 pesos, mejor tasación que otras joyerías. Roberto consulta con mujer por teléfono, acepta aunque sin papeles por confianza.
Se despide contento: "La experiencia fue excelente... le puedo hacer el cuarto a la nena." Vendedor abierto hasta 20 hs.