En los premios BAFTA, Robert Aramayo protagonizó el batacazo de la noche al ganar Mejor Actor, superando a pesos pesados como Leonardo DiCaprio, Timothée Chalamet y Ethan Hawke.
Su reacción genuina capturó la emoción de un triunfo inesperado. En su discurso, con voz entrecortada, Aramayo recordó una visita de Hawke a su escuela cuando era niño, que fue el Big Bang de su carrera.
Hawke, emocionado al escucharlo, mostró solidaridad. Panel discute cómo grandes estrellas son referentes y dan lugar a nuevos talentos, extendiendo a música con colaboraciones como Chayanne y Lucero.