En medio de la tensión en el Medio Oriente, la policía de Pakistán detuvo a al menos 50 ciudadanos afganos, incluyendo mujeres y niños, durante una operación de registro.
Los detenidos residían en Pakistán y planeaban cruzar ilegalmente la frontera hacia Irán, en contexto de violencia, intentos de saqueos y controles fronterizos aumentados por tensiones con Estados Unidos.
Las autoridades paquistaníes deportaron a los afganos a Afganistán vía el paso fronterizo de Chamán. Esta acción forma parte de una campaña contra inmigrantes indocumentados que ha impulsado intentos de paso a Irán.