El pastor cierra su sermón sobre relaciones personales criticando la ley del "ojo por ojo" y la justicia religiosa de cascote por cascote. Introduce la nueva mentalidad de Jesús: "No resistas a la persona mala", ofrece la otra mejilla si te abofetean, da el abrigo si te quitan la camisa, lleva dos kilómetros si piden uno.
"Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo? Pero yo digo: Ora por los que te persiguen", actuando como hijos del Padre celestial que da sol y lluvia a buenos y malos por igual. Sé perfecto como tu Padre es perfecto, insta el pastor, reconociendo que a la carne no le gusta pero transforma al creyente en poderoso.
Exhorta a ajustes en la vida, profetizando vidas más bendecidas y prósperas. Toma tu cruz y sígueme: negarte a ti mismo para agradar a Dios. Compara con bebé pasando de leche a sólidos, un cristianismo de verdad con poder para cambiar por gracia.
En Miqueas, Dios se deleita en misericordia; perdona disfrutando, libera de basura emocional como odios y rencores para plenitud y felicidad verdadera. Limpia el corazón del mal para sacar cosas buenas, no úlceras ni muerte prematura.
Cierra citando Romanos: "Nunca devuelvan mal por mal", deja la venganza a Dios, alimenta al enemigo para avergonzarlo con bien, vence el mal haciendo el bien. "Gracias por ver el video".