En Castelar, Avenida Rosa, una discusión de tránsito por bocinazos o golpes a auto escala a violencia extrema: un operario de empresa de servicios baja de camioneta y golpea con llave francesa a un conductor de Ford Ranger, dejándolo inconsciente y sangrando en la calle.
El conductor tenía un rifle de aire comprimido enfundado para defender a su hijo, pero no lo usó. Su compañero y hermano (60 años) también con barreta; ambos detenidos. Vecinos y transeúntes critican, insultan y luego lo agreden en grupo cuando intenta huir y reacciona con herramienta.
Testigos como Lola Cardoner, esposa e hijo del agredido, Gustavo: pensaron que estaba muerto, sangraba mucho del cráneo. El agresor casi golpea a la mujer con barreta; testigo interviene. "Una pavada que termina en tragedia", repiten, por estupidez vial sin choque.
Escalada descontrolada: vecinos lo reducen en círculo tras que agarra barreta de nuevo. "Mucha violencia", admite panel, pero repudian agresión inicial y posible linchamiento.