Gaviota golpeada por pelotazo del arquero en partido amateur de Turquía: queda patas para arriba, jugador le hace RCP y todo el equipo se detiene para ayudarla.
Los dos equipos forman círculo, le dan agua y la llevan a equipo médico cercano. "Increíble, tremendo", dicen los conductores, enternecidos por la humanidad mostrada.
Mauricardi, el jugador héroe, carga a la gaviota con sus manos. Sobrevivió, aunque no voló de inmediato; tratamiento continúa. Final feliz aplaudido por todos.
En Argentina, ironizan que la barra la esperaría con palo si la matan, pero destacan la actitud solidaria de ambos equipos y cuerpo técnico.