Los meses de verano generan estrés térmico en animales por altas temperaturas y humedad, afectando bovinos de carne y leche con problemas productivos y sanitarios graves como mortandad.
Germán Cantón de Intavalcarce explica que cada raza tiene su temperatura de termoneutralidad, y en la región se agrava por micotoxinas como festucosis en pasturas de festuca o cornezuelo en subproductos.
Recomienda evaluar presencia de micotoxinas en alimentos, evitar pasturas tóxicas, chequear engordes y tambos, y ajustar manejo: horarios de encierro, trabajos y alimentación para evitar picos de calor.
Se incluyen detalles previos sobre calurosos veranos aumentando riesgo en pastoreos.