Un ex funcionario del Ministerio de Comercio británico denunció que el príncipe Andrés usó dinero público para pagar masajes durante viajes como enviado comercial en los 2000.
La solicitud de cubrir servicios de masaje en Oriente Medio molestó al funcionario, quien se opuso pero fue overruled por superiores. También sorprendió por vuelos, hoteles y gastos de su séquito, difíciles de rastrear por presupuestos dispersos.
Recordaron su detención el jueves en Norfolk por sospecha de mala conducta en cargo público. Revelaron que transmitió documentos sensibles a Jeffrey Epstein, el pederasta convicto.
Los gastos desmesurados y falta de claridad sobre el séquito de Andrés fueron destacados en el testimonio.