China presentó el prototipo de tren de levitación magnética que alcanza 600 km/h, el más rápido del mundo tras cinco años de pruebas, uniendo Pekín y Shanghái en 2,5 horas.
Supera al Shinkansen japonés; acelera a esa velocidad en 3,5 minutos. Panel destaca necesidad de ferrocarriles en países grandes como China, elogia su dirigencia y planificación pese a ideología, capacidad de adquirir y mejorar tecnología occidental.
Conversación deriva en avances chinos (tierras raras, refinamiento), guerra comercial y tensiones geopolíticas con Rusia, EE.UU., pero priorizan desarrollo tecnológico sobre conflictos.