China comenzó a colocar robots humanoides como asistentes en sus trenes de alta velocidad, ayudando durante el festival de primavera.
Los robots interactúan con pasajeros, piden selfies, dialogan y manejan situaciones conflictivas; visten corbata y camisa para identificarse.
Panel comenta la gracia de su apariencia, con cara transparente posiblemente de sensores, y simulan pedir boletos o controlar acceso.
Los chicos están encantados y tocan a los robots sin problema.