Canasta básica alimentaria para no ser pobre subió 3,7%, por encima de inflación del 2,9%, y alcanza 1.400.000 pesos.
Para no ser indigente, 767.000 pesos tras alza del 5,6%. Clase media baja requiere 2.200.000, hasta 7.000.000 para acomodados.
Pobreza baja al 26% según INDEC (31% otras mediciones) en gobierno de Milei, pero poder adquisitivo rezagado por atraso salarial de ocho años.
En sector privado pérdida equivalente a 16 salarios, público 21, según Nadia Argañaraz. Salarios donados a "manos políticas".