Omán confirma nueva ronda de diálogo nuclear entre Estados Unidos e Irán el jueves 26 de febrero en Ginebra, con impulso positivo para finalizar acuerdo. Ministro omaní Basaudí anuncia que negociaciones continúan, presidente iraní Masu Peseskiyam comprometido con paz, intercambio de propuestas prácticas y señales positivas, pero medidas tomadas para cualquier escenario.
Paralelamente persisten preparativos militares: ejercicios en Estrecho de Hormuz con Rusia. Régimen iraní desmedido en enriquecimiento de uranio con explicaciones de altísimo nivel, amenaza nuclear en pie, vacío de poder, clero chiita encabezado por Ali Khamenei provocador frente a Estados Unidos. Desafío a reformistas y canciller Arganchi que buscan salida diplomática contra enfrentamiento militar.
Fuerzas Armadas norteamericanas bajo general Dan Kane preparadas para peor hipótesis: ataque misilístico iraní a 19 unidades en Medio Oriente o superportaaviones. Respuesta probable: ataque a territorio iraní. Situación cada vez más peligrosa, posible guerra no quirúrgica sino duradera con efecto destructivo extraordinario, mayor en escala bélica.