En el Círculo Rojo, ese mundo de banqueros, empresarios y dueños de empresas que cortan el bacalao en Argentina, circula hace semanas un rumor explosivo de un romance poderoso que cruza el Atlántico desde Buenos Aires hasta Europa. Fuentes del programa aseguran que es un potencial affaire entre gente muy importante, con condimentos de separaciones, ex parejas y triángulos amorosos que prometen quilombo total.
La panel describe a ella, argentina separada de un ex muy influyente local con quien tiene un hijo, ahora frecuentando a él, un europeo casado en papeles pero separado de hecho desde 2012, con divorcio concretado en secreto en abril 2025. Encuentros públicos previos donde se echaron el ojo, él demonio donde pone el ojo pone la bala, y el ex de ella pistoleando con últimos cartuchos para no quedarse atrás.
Comparan con el romance histórico de Vilas y Carolina de Mónaco, pero acá es poder contra poder, no deportista con princesa. Ella siempre upgrade, de emperadores en emperadores, sangre azul buscando más. Gráficas ilustrativas muestran siluetas de dos mujeres y un hombre casado, con pareja abierta complicada y contextos que obligan discreción férrea.
El anuncio se linkea a un hecho político-institucional en Europa que debe cumplirse primero, vía libre después. Mientras, el ex argentino blanquea rumores propios: Gustavo Méndez reveló que Mauricio Macri, ex de Juliana Awada, tiró tiros a Natalia Graciano, ex de Martínez, tras desmentir con Juanita. Indignación rápida, pero acá el escándalo será internacional y poderosísimo.