Otra vez tenemos que hablar de violencia en el ámbito deportivo. En esta oportunidad en México, dos bandas de barras se enfrentaron de una manera sangrienta al término de un partido entre Racing de Veracruz y Celaya.
La policía no pudo controlar a los grupos de delincuentes armados con piedras, palos y armas de fuego. Hubo un muerto y varios heridos, muchos de gravedad. Los enfrentamientos se esparcieron por varias cuadras en Boca del Río, coincidiendo con incidentes narco del cartel de Jalisco.
Lo que empezó como un choque de hinchadas terminó en prácticamente una masacre, con negocios y vehículos destruidos. La violencia enluta al fútbol latinoamericano, donde las parcialidades suelen ir a todos los partidos.