No todo lo que brilla es oro. Cuando uno decide vender objetos valiosos por necesidad económica o afectiva, surge el dilema de dónde confiar las joyas. Salimos a la calle a investigar comercios reconocidos para comparar precios reales.
En primera visita, consulta por collar de corte B en vidriera. Vendedor valora piezas con piedritas sin inclusiones y platino, ofreciendo un millón quinientos mil pesos. Cliente acepta en efectivo, contenta para viajar a Europa y conocer otros países.
Gabriela, desocupada hace cuatro meses, lleva reloj antiguo de 40 años de su abuela y pulseras dañadas rescatadas de robo en colectivo. Tras examinar piezas completas y por oro, oferta inicial 2.580.000 pesos, negociada a 2.600.000 pesos en efectivo en Ley Bajoya para cubrir deuda pequeña y soñar con un viaje.
En Joyería El Tazador (Corrientes 2810), colaboradora para centro de jubilados lleva donaciones: reloj Tudor Submariner de los 70, pulsera de plata con esmalte, diamantes y topacio, pieza victoriana con micro perlas y rubíes, relicario impecable. Oferta por lote completo un millón quinientos cincuenta mil pesos vía transferencia.
Luego de este recorrido por la zona, saque usted mismo la conclusión y decida cuál de estos negocios le pagará mejor por sus alhajas.