El traficante ha dejado olas de violencia. Para analizar conectamos con Victoria Ditmar, investigadora de Inside Crime México. Lo de ayer fue sin precedentes. El Mencho era objetivo principal de gobiernos mexicano y estadounidense. CJNG se expandió agresiva y violentamente, deuda pendiente capturarlo. Administraciones pasadas descabezaron otros cárteles pero no al CJNG.
Había culto a su figura como líder que generaba unidad y lealtad. Ahora sin él, posibles sucesores pero el cártel podría fragmentarse. Hechos violentos en varios estados impidieron el operativo. Estos episodios de resistencia son comunes pero ayer sin precedentes en magnitud y extensión territorial, mostrando influencia más allá de Guadalajara y Jalisco.
El futuro depende de condiciones locales: cooptación, alianzas o redes semi-independientes. En Jalisco reacción dura por hegemonía; en Oaxaca respuesta de células pequeñas, posible adaptación o fragmentación. Importancia para Claudia Sheinbaum: victoria simbólica en contexto bilateral con EE.UU., donde crimen organizado centra tensiones y hay amenazas de intervención militar.
Gobierno mexicano responde a exigencias de resultados visibles como abatimientos de cabecillas para evitar intervención. Presiones internas y externas impulsaron este operativo.