Entre fuertes medidas de seguridad y llamados a la calma de Emmanuel Macron, 3.000 personas marcharon en Lyon en homenaje a Quentin Derang, joven de ultraderecha fallecido hace una semana por paliza de activistas ultraizquierda.
Muerte genera tensión extrema: extrema derecha acusa a izquierda y antifascistas de violencia política. Tanto Agrupación Nacional de derecha como Francia Insumisa de izquierda pidieron no asistir ni contramanifestar.
Periodista Diana Jallón desde París: ánimos encendidos a un año de elecciones. Manifestantes piden justicia para Derang, 23 años, agredido por extrema izquierda vinculada a Frente Nacional; exigen declaraciones de detenidos y responsabilidades por el crimen.