En Intrusos, el panel continúa el chisme sobre Mirta Legrand y su fidelidad a su equipo histórico, como la locutora Nelly Trenti a quien siempre llamaba por su rol y no por nombre, mostrando su apego a las rutinas y cábalas para no sentirse sola.
Jimena Monteverde llega al estudio entre lágrimas de emoción por la sorpresa en el programa de Mirta, donde pidió específicamente por su cocinera y círculo cercano. Se resuelve el conflicto laboral que generó barbaridades por rating, gracias a la presión mediática que funcionó para mantenerla en el equipo.
Jimena confirma su regreso permanente a La Casa de Mirta Legrand, corriendo de su propio programa para estar allí. Hablan del cumpleaños 90 de Mirta, donde no fue invitada formalmente (75 invitados), pero destaca la emoción del reencuentro, abrazos post programa y que Mirta la pidió expresamente, algo que no hace cualquiera en la TV.
El panel celebra que pasó la tormenta, todos contentos, y Jimena viste de rojo anti-mufa por la ocasión, auspiciada por la marca, resaltando la lealtad de Mirta que jugó por su equipo.