El jefe de la policía de Entre Ríos, Don Gaglia, detalla los amplios contactos de Airaldi: particulares, familiares, narcos, fuerzas de seguridad y política, que le permiten actuar libremente.
En el 24 logran detenerlo gracias al trabajo brillante del juez federal Ríos, también amenazado, y el fiscal de la acusación será Candiotti, igualmente en riesgo. Insiste en no bajar los brazos y estar atentos.
En estudio comentan el drama: Gaglia enfrenta imputación penal severa, y las declaraciones de reclusos el viernes suspendieron el juicio que empezaba el lunes.