Escalada alarmante de bebés nacidos de madres consumidoras de drogas, alcohol y sustancias psicoactivas. No hay datos oficiales pero aumenta en hospitales como el Hospital Fernández, donde de 18 pacientes internados, 4 son hijos de madres con consumo de cocaína, muchos prematuros por adicción materna.
1000 partos al año, 200 mujeres consumidoras, hijos van a terapia intensiva. Estudio 2021: 45% alcohol, 15% tabaco, 5% marihuana y cocaína. Necesidad de prevención y tratamiento desde el ingreso al hospital, sin estigmatizar independientemente de clase social.
Oportunidad única para dejar de consumir durante el embarazo, con acompañamiento profesional, invitación a familias para romper el ciclo. Madres como replicadoras de cambio. Énfasis en lactancia, puerta abierta permanente sin juicios, porque el consumo ya es condena suficiente.
Qué impactante el contexto de la mamá con derechos vulnerados, daño impredecible en bebés que requieren seguimiento vitalicio. Faltan lugares para madres, complejidad por consumo familiar extendido.