Al ver escenas de su mamá en la ficción El Barro 2 que se convierten en realidad emotiva, Alejandro confiesa que toca fibras sensibles pero despierta purísimo orgullo. Todo lo que hizo lo hizo bien, dejó un legado gigante y sigue tocando vidas.
El velatorio del personaje de su mamá en la serie, con internas del penal, lo puso mal, movió cosas al recordarlo. Trabajaba con ella y sabía de la escena, pero fue emotivo.
Roles difíciles: boxeadora, mamá, esposa, política. Nunca vio esa faceta asesina en su vieja, pero era un personaje puro en cárcel por defender a su hija del abuso intrafamiliar. Escena fuerte de piñas, muchas tomas, ella protectora y emocionada.
Se llevó amistades de la serie, buena onda contagiosa, destacada como artista y persona por compañeros. Diálogo restablecido con hermano Jesús tras turbulencia. Motivos de gira aclarados por médicos, nada de sustancias.