Gustavo Conti invade la nave nodriza de Telefe para Gran Hermano, todo blindado con controles estrictos: luces épicas, atriles dorados de Santilladito, valijas listas y camarines separados. Participantes enloquecidos aislados en hotel sin contacto, sin celulares ni TV, antena sacada, traídos en secreto al estudio para no cruzarse.
Operativo Cerrojo total: producción los busca, maquillan y visten en camarines con música, entran uno a uno. Conti muestra puestos de analistas, cúpula, granja y su lugarcito especial. Santiago Del Moro listo para entrada histórica esta noche.
Recuerdos de ediciones pasadas: siete días encerrados con visitas de autoridades como Villarruel, cabezas volando de nervios. Todo preparado para que vuele por el aire la generación dorada del reality.