Desde San Francisco, Fernando Carolei muestra los tranvías cable car, Monumento Histórico Nacional desde 1964, únicos en el mundo por funcionar manualmente enganchados a un cable de acero permanente, subiendo colinas empinadas pese a terremotos.
Contrastes en una ciudad súper tecnológica: en el aeropuerto, un robot barista prepara café como vanilla latte en minuto y medio, con brazo robótico que toma vaso y sirve, ideal para alto tránsito y horarios extremos donde humanos no pueden atender. Tres cafés con robots cerraron en la ciudad porque la gente prefiere baristas humanos.
Otro avance: tienda sin cajeros ni colas, con 50 cámaras en el techo que usan reconocimiento facial para identificar al comprador. Apoyás tarjeta, entrás, agarrás productos como agua, salís y te cobran automáticamente sin QR ni interacción. Amazon Go cerró una similar por no ser conveniente, pero sirve para espacios específicos.
Adelantan para mañana la San Francisco actual: zonas peligrosas por fentanilo, carpas para adictos, áreas riesgosas cerca donde un local advirtió a Carolei de peligro.