Atención con este cálculo porque el Estado se queda con el 82,6% de la renta de la soja en un campo alquilado y el productor prácticamente pierde plata.
Es un cálculo para la campaña 2025-2026 que reveló que con un rinde promedio de 32 quintales por hectárea en la zona núcleo, más de 524 dólares por hectárea se destinan a impuestos nacionales, provinciales y municipales.
Obviamente estamos hablando de retenciones, también el impuesto al cheque, ingresos brutos. Prácticamente el productor se queda en zona negativa. Esto es del consultor Néstor Rowlett.