Es difícil imaginar que ese hombre que intentó escapar en los bosques, llevaba meses viviendo oculto en ranchos en medio de la nada, se disfrazaba de anciano en silla de ruedas o campesino para moverse de noche, sea el delincuente más peligroso del mundo: Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, capo del Cártel de Jalisco Nueva Generación.
Por su cabeza recompensa de 15 millones de dólares, fortuna supera los mil millones hecha traficando cocaína y fentanilo, extorsionando y matando.
Invirtió en tequila y hoteles. Se mueve sin detenerse en montañas, líneas intervenidas por ejército mexicano y DEA, traición de próximos que rota constantemente. Tal vez pensó que vida nómade se extendería o no lo tocarían con Mundial próximo.