La diáspora cubana en Florida sigue pendiente de la gravísima crisis económica y energética en la isla, agravada por suspensión de envíos de petróleo venezolano y sanciones estadounidenses.
Debate reavivado: continuar ayudando familiares o cortar remesas vistas como válvula de escape para el poder cubano. Voces divididas: "A mí pueden cerrar lo que le dé la gana mientras tenga mi hermano allí", pero otros furiosos: "Es reírme que le corten la cabeza a todos. Es lo que merecen". El pueblo no debería pasar necesidades.
Esperanza en Dios para un cambio pronto. Crisis obliga agencias como Cubamax a restringir despachos: suspensión entregas a domicilio, límite un paquete por cliente por falta de combustible.