Delivery va tranquilo en su bicicleta por la zona oeste de Gran Buenos Aires, de golpe sorprendido por delincuentes: uno caminando por un lado, otro por el otro, haciéndose los distraídos para no levantar sospechas.
Le roban el elemento de trabajo, la bicicleta, y también la mochila, que muchas veces usan los ladrones para disfrazarse. Probablemente también el teléfono celular.
Los deliveries cada vez más desprotegidos, sobre todo de noche en zonas complejas. Situación que se repite cada vez más.