Claudio continúa explicando que textos sagrados como los de Yogananda y Krishnamurti responden preguntas prácticas sobre sexualidad, masturbación, abstinencia, aborto y entrada del alma al cuerpo. Insiste en aplicar estas enseñanzas a la experiencia personal, no creérselas ciegamente, considerando contextos históricos de guerras y ciclos repetidos desde Lemuria y Atlántida, donde tecnología antigua superaba la actual.
Enfatiza que lo importante es el mensaje, no el mensajero: "valga el mensaje, no se fijen en las remeras coloridas, pelo en la nariz". Se presenta desgreñado pero higiénico, bañándose dos veces al día, y bloquea automáticamente a quienes critican apariencia en lugar de contenido en sus redes con 1.300.000 seguidores en Instagram, Facebook, YouTube y TikTok.
Critica preguntas superficiales y mentes "disminuidas" por experimentos recientes, trols y bots que exigen fuentes sin buscarlas. No da info personalizada; todo está explicado en copies para retiros en Villa General Belgrano, viajes o médicos holísticos. Bloquea a quienes no escuchan el mensaje.
Señala revelaciones globales saliendo a la luz: plandemia, guerras en Ucrania, Golfo, Palestina-Israel, traiciones a Maduro, negociaciones de Trump con Putin y Zelensky, archivos de Epstein implicando a Bill Gates, príncipe Andrés y Hollywood. Todo expone tentaciones de poder, sexo y riqueza; insta a tener raíces sólidas como junco para no quebrarse.