En Guadalajara, Jalisco, el Código Rojo paralizó la ciudad tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo en Tapalpa con inteligencia de Estados Unidos. Narcobloqueos en avenidas clave, suspensión del transporte público a las 9:40, confirmación de su deceso por la Sedena a la 1 de la tarde.
La ruta de la cocaína desde el Chapare, Bolivia, procesada en laboratorios locales, viaja 900 km por tierra a la frontera con Salta, Argentina, cargada en narcoaviones hacia Puerto San Martín, Santa Fe, y de allí a Europa por puertos como Amberes, Rotterdam, Lisboa. Los cárteles CJNG y Sinaloa usan Argentina como ruta segura porque los contenedores argentinos no levantan sospechas como los mexicanos o colombianos.
Alternativas incluyen África vía Libia, estado fallido post-ISIS, con cooperación narco-yihadista para llegar a costas italianas. Roberto Saviano detalla en su libro cómo la cocaína colombiana infesta contenedores en México, llega a África y cruza el Mediterráneo con mafias italianas. En Argentina queda solo consumo local de clanes familiares como Pequeño Jota, peruanos, paraguayos y bolivianos, no los grandes narcos.
Plan ambicioso: mexicanos instalan operaciones en Sudamérica para evadir controles europeos, infestando cargas en Argentina que pasan al azar en puertos.