2025 se convirtió en el año más letal para Pakistán en la última década por atentados suicidas del TTP, que se atribuyó la mayoría, usando métodos terroríficos. La madrasa Darul Uloom Haqqania, Universidad de la Yihad cerca de la frontera afgana, educó a líderes talibanes. Ataques históricos como el de Peshawar en 2014 mataron más de 130 niños, y Malala Yousafzai sobrevivió a un disparo en la cabeza por defender la educación de niñas.
El TTP lucha por una zona semiautónoma bajo sharia estricta en FATA, atacando principalmente a militares y seguridad pakistaní. Existen dos talibanes: afganos en Kabul (apoyados antes por Pakistán) y TTP pakistaní contra Islamabad, pero ideológicamente idénticos, con sharia excluyendo mujeres de la vida pública y prohibiendo educación secundaria a niñas. Muchos comandantes TTP fueron soldados talibanes afganos, beneficiados por frontera permeable.
Tras 2001, talibanes huyeron a FATA pakistani; desde 2014, operación militar expulsó TTP que halló refugio en Afganistán con zonas de entrenamiento. Pakistán acusa a talibanes afganos de albergar, financiar y respaldar ataques transfronterizos del TTP, pese a negaciones. Esperaban ayuda post-2021, pero se sienten traicionados mientras talibanes se acercan a India, rival de Pakistán: su ministro de Exteriores (ex alumno de madrasa pakistani) recibido como superestrella en Deoband.
Ataque TTP mató cinco ingenieros chinos en represa; China invierte en ambos países. Conflictos fronterizos escalan por Línea Durand; países musulmanes median sin acuerdo permanente en negociaciones sobre frontera.