Agustina Páez cumple prisión domiciliaria en Brasil con tobillera electrónica por injuria racial. Cerró redes por violencia de amenazas pero las abrió para mostrar chats públicos vía WhatsApp.
Denuncias graves: "resintida vagabunda, va a morir", "ojalá te violen", "vas a morir, cuidado con caminar sola", calaveras, insultos racistas como "pobrentina". Usuarios argentinos y brasileños desde anonimato.
Abogado presentó habeas corpus de 50 páginas rechazado por justicia brasileña. Colegios de abogados de Capital Federal y Santiago del Estero piden intervención Cancillería. Pena: 2 a 5 años prisión, no excarcelable ni fianza. 297 brasileños presos por racismo.
Situación compleja para argentina, preocupada por amenazas y proceso judicial.