Agostina Páez, abogada argentina, presenta defensa de 50 fojas habeas corpus en Brasil para lograr libertad; acusada de racismo por gestos de mono a mozo en discusión por cuenta.
Recibe amenazas de muerte en redes (Instagram, Twitter) con calaveras y mensajes en portugués; defensa alega riesgo vital por exposición mediática y falta de seguridad.
Policía brasileña usó su imagen como propaganda anti-racismo antes de condena firme, exponiéndola más; Cancelaría interviene, viral en medios.
Estudio critica uso propagandístico previo a juicio, pide consecuencias legales/diplomáticas; muestra capturas de amenazas de cuentas reales.
Sigue en Brasil dos semanas tras pedido prisión preventiva por injuria racial.