Desde la calle Constitución, el móvil entrevista a transeúntes sobre la reforma laboral. Un trabajador registrado en la administración pública critica la ley por perjudicar a los empleados, retrocediendo un siglo en derechos y dejando fuera el teletrabajo, que beneficiaba a muchos. Destaca cómo complica más la vida diaria con aumentos en transporte, canasta básica y servicios en marzo, quedando siempre por debajo.
Otro entrevistado, vendedor de ropa que labura 12 horas diarias sin registro, relata su experiencia: fue dueño de un negocio que se fundió y ahora es empleado informal. Admite la complicación del sector pero ve diferencias entre ser empleado o dueño, resignado a que "así es la vida". Preguntado sobre autofinanciar indemnizaciones, evade respondiendo vagamente.
La mayoría no está informada: una persona dice no tener idea, y otro rehúsa hablar. El reportero nota que es la primera persona realmente al tanto, y la gente en general parece descontenta con el consumo bajo y el impacto en pymes y trabajadores, en medio de la crisis económica.