La ciudad de Buenos Aires se muestra tranquila a las nueve de la mañana, con alguna nubecita que evita que sea empalagoso el sol. Se ve circulación moderada por la puerta del Obelisco, el Cabildo enfrente a la Casa Rosada, y la plaza en calma.
El panel invita a disfrutar en silencio de esta maravilla, destacando la imagen pacífica que regala la capital.