Videos como una loba confiando cachorros a una mujer, un tigrecito jugando con un gatito o una foca rescatada por un marinero circulan en internet, pero son creados con inteligencia artificial. Los científicos advierten sobre estas imágenes tiernas generadas por IA, que pueden engañar a los usuarios al parecer reales.
El primer problema es atribuir emociones y comportamientos humanos a los animales, lo que puede llevar a selfies egoístas con animales salvajes en condiciones deplorables, representando riesgos para la salud y seguridad humana, y fomentando el tráfico de animales silvestres como mascotas, con capturas en la naturaleza, maltrato y condiciones deplorables.
El segundo problema es el antropocentrismo, donde humanos se ven como salvadores de animales agradecidos, distrayendo de amenazas reales como contaminación, deforestación y destrucción de hábitats causados por actividad humana. Un tercer problema es la falsa impresión de conservación: imágenes de especies en peligro generadas por IA reducen la conciencia sobre su urgencia, destinando menos recursos a la protección.
Cuarto, la desconexión: con más personas en ciudades y pegadas al teléfono, se pierde conocimiento de comportamientos reales de animales en hábitats específicos, distorsionando la realidad y yendo en contra del entendimiento de la naturaleza. No protegemos lo que no conocemos, por lo que al ver videos tiernos en redes, hay que pensarlo dos veces.