Victoria Villarruel asistió al Festival de la Chaya en La Rioja, donde compartió una foto con el gobernador Ricardo Quintela, generando ruido político por las diferencias ideológicas. La vicepresidenta se escudó en su rol como presidenta del Senado para justificar la visita, enfatizando que su función es recorrer el país sin distinciones partidarias.
Durante el evento, el cantor Ramiro González dedicó una canción a la memoria de los desaparecidos, en especial al obispo Enrique Angelelli, y criticó duramente la presencia de Villarruel por su supuesta postura negacionista en una provincia marcada por la dictadura militar, con 50 desaparecidos y una historia montonera y peronista. González lo dijo con orgullo, politizando el festival y recordando eventos como Cosquín.
Los libertarios criticaron a Villarruel por la foto con Quintela, a quien ven como un cabe de la oposición. La vicepresidenta respondió en Instagram a usuarios, defendiendo su labor y cuestionando si debería evitar provincias gobernadas por opositores, replicando a acusaciones de traición al presidente con un '¿cuál fue la traición?'. Esto resalta tensiones internas en el gobierno, con la relación cortada y posicionamientos para el futuro político.
El incidente refleja un vacío en la oposición mientras el gobierno avanza en reformas improbables hace meses, aflorando peleas internas que dominan las noticias. Villarruel se posiciona más allá de banderas políticas, pero sus respuestas en redes muestran fricciones con el oficialismo libertario.