En el Carnaval de Venecia, uno de los momentos clave es la tradicional Fiesta de las Marías, donde Verónica Doria, enfermera de 26 años nacida en Venecia, participa como una de las 12 jóvenes en el desfile, luciendo vestido de Damasco al estilo siglo XVI que no quiere quitarse nunca.
Verónica, del barrio donde originó la fiesta, conoce la historia desde niña y siempre soñó ser María, pero hasta el año pasado pesaba 100 kilos y se sentía inadecuada. Bajó de peso, se presentó entre 50 candidatas, fue seleccionada por un jurado que valora personalidad, frescura y empatía, y hoy se pone el vestido cómodamente. Las Marías deben tener entre 18 y 28 años, vivir o nacer en Venecia.
El desfile revive un episodio trágico de la Edad Media: en el año 946, 12 doncellas fueron secuestradas por piratas durante su ceremonia nupcial en una iglesia. El Dux, máxima autoridad de Venecia, lideró una expedición para liberarlas durante carnaval, celebrando luego su rescate y matrimonios. Las doncellas humildes desfilaban con vestidos, joyas y labotes donados por el Dux y familias patricias, recorriendo el Gran Canal en góndolas hasta la Plaza de San Marcos.
La fiesta se celebró hasta finales de la Edad Media y fue recuperada en 1999 para el Carnaval, atrayendo público internacional. Verónica, sin máscara porque "no necesitamos esconder", participa en actos sociales y se compromete a mantener la tradición. Su familia, incluyendo madre y abuelas, la apoya orgullosa. Sueña con ser la María del Año, pero su gran sueño ya se cumplió.