Donald Trump volvió a desafiar a los jueces y subió los aranceles una vez más. El viernes, en respuesta a una decisión de la Corte Suprema que falló contra la suba general de aranceles de importación, el presidente de Estados Unidos aumentó esos gravámenes un 10%.
Ayer redobló la apuesta y dijo que en realidad los amplía un 15%. La jugada abre un conflicto entre el Ejecutivo y una Corte Suprema con mayoría conservadora, incluyendo jueces nombrados por él que fallaron en contra.
Mediante otro mecanismo legal, Trump restableció parcialmente esos aranceles, ignorando el fallo judicial.