Durante un show a las 3 de la mañana del 15 de diciembre, el músico Gastón sufrió una electrocución en el escenario. La testigo describe ver su cara de susto, intentar agarrarlo y recibir una descarga que la tira del escenario.
Al desenchufar el equipo, Gastón se desplomó, mientras el disyuntor no funcionó y todo el sonido y luces seguían prendidos. Los músicos corrieron a desconectar sus equipos en pánico.
El testimonio resalta la falta de normas de seguridad, exigiendo conciencia entre músicos para prevenir tragedias similares. Se menciona la presentación de un manual de prevención y el dolor compartido de madres que perdieron hijos por incidentes en shows.
Gastón, apasionado por la música y que llamaba a su guitarra "su novia", es recordado con amor. La prevención se presenta como inversión para salvar vidas, no como gasto.
El segmento cierra con un aplauso para Gastón, destacando amistades construidas en la escena rockera.