El ejército mexicano abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, en un operativo en Jalisco comparable a la captura de El Chapo Guzmán. De 59 años, padecía deficiencia renal y enfrentaba recompensas de 15 millones de dólares de México y EE.UU. El cártel, calificado como terrorista desde 2025, es el principal introductor de fentanilo en EE.UU. Su muerte, con ayuda de Estados Unidos, desató extrema violencia: incendios, bloqueos y ataques en estados como Jalisco, Michoacán y Tamaulipas, más intensos que en el caso del hijo de Chapo durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
El Mencho, nacido en 1966 en Michoacán, migró a EE.UU. en su juventud donde fue detenido por drogas y deportado. En los 90 se integró al Cártel del Milenio y en 2010 consolidó el CJNG, expandiéndolo con rutas para metanfetaminas y fentanilo. Bajo su mando, el cártel se destacó por masacres, emboscadas a autoridades y bloqueos en todo México, con presencia nacional e internacional.
En entrevista con analista internacional Francisco Tayana, se analiza el estallido de violencia en 7 u 8 estados, mayor que respuestas previas. Además de la muerte de El Mencho, se reporta la posible captura del número dos de la organización, lo que genera riesgos de luchas internas por liderazgo, vulnerabilidad de figuras y potencial balkanización del cártel en facciones menores que se disputen poder, impactando a miembros, familias e inocentes en fuego cruzado.
El gobierno de Claudia Sheinbaum confirma el operativo, y se espera declaración presidencial. La falta de mecanismos de sucesión en el crimen organizado complica la situación, comparándolo con escisiones de carteles previos. Se anticipa una noche larga de tensión en zonas clave del CJNG.