En medio de torpezas y violencia en el Congreso, surge una historia de amor entre dos diputados de distintas bancadas: Nicolás Mazot, con paso por el PRO y ahora en Encuentro Federal, y Fernanda Ávila, peronista de Catamarca, que comparten bancos y se conocieron hace un mes, alineándose en votos como contra la reforma laboral.
La relación se afianzó durante un viaje oficial a Roma para visitar al Vaticano, donde ambos devotos recibieron la bendición del Papa, junto a figuras como Tarcisio Biafore y Maxi Abad, sin terceros en discordia ya que Mazot se separó el año pasado.
Panelistas bromean sobre si votarán siempre igual o si la relación complicará alineamientos políticos, destacando el "alto amor en la cámara baja" y la posibilidad de padrinos para su futuro, en un tono ligero pese al contexto tenso del Congreso.