En medio de la tensa sesión de Diputados sobre la reforma laboral, surge un romance inesperado entre Nicolás Mazot, ex PRO ahora en el bloque Encuentro Federal y crítico de Javier Milei, y la diputada catamarqueña cercana al gobernador local. La pareja se conoció hace un mes en un viaje a Roma, donde recibieron la bendición del Papa León en una audiencia especial, destacando su devoción religiosa compartida.
Ambos comparten bancas adyacentes en sesiones maratónicas, intercambiando mates y charlas sobre temas comunes que fomentaron su cercanía, confirmada por fuentes cercanas que revelan un noviazgo apasionado sin ocultamientos. Mazot, quien se separó el año pasado, y su pareja de edad similar (alrededor de 39-40 años) posan serios en fotos oficiales, pero insiders hablan de un amor que florece pese al caos político con insultos y peleas en el Congreso.
El condimento romántico contrasta con el odio visto en debates recientes, donde hubo cruces violentos y hasta arrancamiento de cables; este idilio incluye toques chimenteros como posibles madrinas y celestinas entre diputados, avivado en un contexto de vasos comunicantes con el oficialismo pero con críticas abiertas a la gestión Milei.
Imágenes exclusivas muestran su proximidad en el hemiciclo y en Roma, con gestos sutiles como manos cercanas que alimentan el "alto amor en la Cámara Baja", un respiro emotivo en la polarizada política argentina.