El conductor resume los testimonios: Claudia (hija de la madre) es libre de malas compañías y feliz; Alejandro sanado de una enfermedad gravísima en la piel; Marta logró el trabajo anhelado como psicóloga. Todos usaron la fe y el agua viva para recibir sus milagros. "Tres distintos problemas, tres distintas personas y todas tienen algo en común. Usaron la fe, tomaron del agua viva y el milagro aconteció."
Se enfatiza que sucede cuando se pone la fe en acción, cuestionando si un simple agua puede ayudar, pero al usarla con fe, el milagro ocurre porque es el agua presentada a la Santísima Trinidad. Invita a quienes han sufrido abusos, piensan en quitarse la vida o lo han perdido todo a acercarse a las iglesias universales.
Específicamente, este domingo a las 9:30 en la calle Ezeiza 6169, La Ferreri, La Matanza, con puertas abiertas temprano para colocar el agua viva y que se cumpla la palabra de Dios en sus vidas.