Se rememora el enfrentamiento entre Argentina y Austria, el tercero en la historia, con un antecedente glorioso para los argentinos. En ese partido, Diego Maradona brilló a los 15 minutos, gambeteando al arquero para marcar su primer gol y el tercero en su debut mundialista, poniendo a Argentina dos goles arriba.
En la segunda parte, Maradona completó su hat-trick a los 73 y 78 minutos, sellando el 5-1 final. El relato captura la euforia: "Arcelia no puede", destacando cómo el Diez se echó el equipo al hombro en un momento icónico del fútbol argentino.
El segmento evoca el hermoso recuerdo que este partido deja, contrastando con desafíos actuales y reforzando el legado eterno de Maradona en la selección.