Dice oraciones sin respuesta. En Santiago capítulo 4 verso 3 dice piden y no reciben. Y Dios no les contesta. ¿Por qué? Porque piden mal, piden cosas equivocadas o piden con malos propósitos para gastarlo en sus placeres.
La indigencia espiritual, hermanos, es una elección. Mendigar espiritualmente es una elección, ya que Dios promete proveer para todas nuestras necesidades, si tan solamente se lo pedimos. No tienen porque no se lo piden a Dios. El primer requisito de la oración eficaz es pedir, es el ABC. Dios no da a menos que se lo pidamos. Pedir a Dios en oración.
¿Cuántos recuerdan lo que Dios le dijo a su hijo? El Salmo Mesiánico, capítulo 2. Dios el Padre le dice a su único hijo, pídeme y te daré por herencia las naciones. Si el mismísimo Hijo de Dios no pudo ser eximido de esta regla espiritual de pedir para tener, ¿cuánto más nosotros? Hermanos, si se puede tener todo pidiéndole a Dios. ¿Por qué descuidamos tanto la oración?
En la oración, existen varias razones para una oración sin respuesta. En primer lugar, cuando estamos en pecado. Cuando estamos en pecado, la oración no funciona, el cielo se cierra, Dios no escucha, se tapa los oídos. Dijo David, si no hubiera confesado el pecado de mi corazón, mi Señor no me habría escuchado. Isaías 59, sus pecados han hecho que Dios se tape los oídos. Cuando Saúl se negaba a arrepentirse, Dios no escuchaba. Falta de fe: deben pedirle a Dios con fe, porque quien duda no va a recibir. Pedir a Dios, no pedir cosas equivocadas para placeres egoístas. Dios juzga los motivos.
No busquemos la grandeza personal. ¿Estás buscando grandes cosas para ti? No lo hagas, dice Dios a Baruc, escribiente de Jeremías. Primero Dios, primero el reino de Dios. Jesús promete darnos todo lo que necesitamos.