En un hito histórico para la aeronáutica comercial, por primera vez un vuelo comercial desde Ushuaia llegó a la base F-3 en la Antártida. El avión, de una empresa de capitales fueguinos con capacidad para ocho plazas, realizó un sobrevuelo sobre la base Marambio y luego aterrizó exitosamente.
Este logro marca un avance en la conectividad con la Antártida, destacando la capacidad de empresas locales en regiones extremas como Tierra del Fuego.