Volodymyr Zelensky asegura en entrevista con AFP que Ucrania no está perdiendo la guerra contra Rusia, describiéndola como un conflicto de desgracia con desenlace incierto. Felicita a su ejército por trabajo extraordinario pese a dificultades climáticas y anuncia recuperación de 300 kilómetros cuadrados en contraofensiva en el sur, el avance más importante desde 2023 si se verifica. Rusia mantiene territorios ocupados, pero Kiev aprovecha bloqueo de terminales Starlink que afecta operaciones rusas, así como información de aliados liderados por Estados Unidos.
No obstante, el presidente ucraniano lamenta la presión ejercida por Donald Trump sobre su país para ceder el Donbás a Moscú, visible durante conversaciones entre estadounidenses, rusos y ucranianos en Ginebra esta semana, seguidas de cerca por Vladimir Putin. Putin pide explorar soluciones pacíficas, pero las negociaciones no han dado resultados tangibles. En caso de alto el fuego, Ucrania desea tropas europeas en su territorio, posibilidad descartada por el Kremlin que la ve como objetivo legítimo para drones rusos.
Imágenes muestran combatientes y bomberos apagando llamas de ataques rusos en la región de Odessa, donde dos personas resultaron heridas y se dañó infraestructura civil y energética. Un video del Servicio Estatal de Emergencias ucraniano muestra bomberos extinguiendo incendio en una casa particular. El ataque causó daños severos en la infraestructura eléctrica que abastece a la capital regional, según DTEK, dejando a casi 100.000 consumidores sin electricidad, informó el gobernador Ole Kiper.