El próximo Mundial de Fútbol en junio o julio enfrentará altas temperaturas en el hemisferio norte, sumado a la tensión geopolítica.
En México y Estados Unidos hay un aumento de casos de sarampión por falta de vacunación, generando temor a contagios masivos durante el torneo con visitantes de todo el mundo.
Las autoridades impulsan campañas de vacunación intensas para prevenir la propagación del virus a países de origen de los aficionados.
La FIFA implementará cooling breaks a mitad de cada tiempo para hidratación, similar al tenis, y sistemas de aire acondicionado en bancos de suplentes, como se vio en el Mundial de Clubes.